No estás hinchada. Estás saturada.El mensaje que tu cuerpo te lanza después de Navidad

No estás hinchada. Estás saturada.

Enero no llega solo con un cambio de calendario.
Llega con una sensación compartida por muchas personas: pesadez, retención, inflamación, cansancio corporal.

Y casi siempre aparece la misma idea:
“Estoy hinchada.”

Pero la mayoría de las veces, no es hinchazón.
Es saturación.

Cuando el cuerpo acumula más de lo que puede gestionar

Después de semanas de comidas más copiosas, horarios desordenados, menos descanso, más alcohol, más sal y más estrés, el cuerpo entra en un estado de sobrecarga interna.

El sistema linfático —el encargado de drenar líquidos, residuos y toxinas— se ralentiza.
No porque funcione mal, sino porque está saturado.

Y cuando esto ocurre, el cuerpo responde como sabe:

  • sensación de pesadez

  • piernas cargadas

  • abdomen duro

  • retención de líquidos

  • inflamación general

No es falta de fuerza de voluntad.
No es “haberlo hecho mal”.
Es fisiología.

Por qué la dieta no siempre es suficiente

Una reacción muy común en enero es intentar “arreglarlo” solo con dieta o restricciones.
Pero cuando el sistema linfático está saturado, comer mejor ayuda, pero no basta.

Porque el problema no está solo en lo que entra,
sino en lo que el cuerpo no está pudiendo eliminar.

Aquí es donde muchas personas se frustran: hacen cambios, pero la sensación corporal no mejora. Y eso genera más exigencia, más control y más desconexión del cuerpo.

El drenaje linfático como apoyo, no como castigo

El drenaje linfático bien realizado no es un tratamiento estético ni un masaje relajante.
Es una herramienta terapéutica para ayudar al cuerpo a recuperar su equilibrio interno.

En Esenza trabajamos el drenaje linfático Renata França desde este enfoque:
no para adelgazar,
no para prometer resultados rápidos,
sino para desinflamar y acompañar al cuerpo cuando está saturado.

Se trata de una técnica manual precisa, con una secuencia y un ritmo específicos, que estimula el sistema linfático y favorece la eliminación de líquidos retenidos. Cuando se aplica con criterio, muchas personas notan una sensación de ligereza real desde la primera sesión.

No porque ocurra un milagro,
sino porque el cuerpo, por fin, puede descargar.

Enero no es castigarse. Es ayudar al cuerpo a recuperarse

Enero no pide exigencia.
Pide escucha.

No pide hacer más.
Pide hacer mejor.

Ayudar al cuerpo a desinflamar, recuperar ligereza y volver a su ritmo natural es una forma de autocuidado mucho más eficaz que la prisa o el castigo.

Porque cuando el cuerpo se siente acompañado, responde.

Y porque muchas veces, lo que más necesitamos en este momento del año no es controlar más…
sino soltar lo que se ha acumulado.

Si sientes que tu cuerpo está pesado, inflamado o saturado, quizá no necesite disciplina.
Quizá necesite descarga, criterio y calma.


Esenza Wellness Center
📍 Avda. del Guijo 17, Pozoblanco
📞 957 106 756

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *